24/02/12

Y tengo que suponer que así sucede todo, como dice la canción de Siles "Todos los intentos de cambiar tu vida han terminado en tu colchón". Pues sí, así sucede; un sábado de julio, un viernes de mayo o un jueves de febrero. Y como una buena kamikaze aparezco donde no debo estar, no sé si es como un imán o simplemente una manera de mantenerme en vida, me agarro a una idea que me despierta. Siempre acabo rodeada de chicos gaviota, sin saberlo has estado bailando con uno de ellos. Empiezan los abrazos fuertes y los besos que acaban en carcajadas y sí señor, vuelta al principio; furgonetas, viajes envidiables, buena fotografía y música sentida (o al revés, tanto da), y vuelves a notar como te rompes por dentro y, a su vez, la fuerza de sus palabras te ayuda mucho más que tantísimos psicólogos. Esperas que mañana se desvanezca en vuelos y todo quede en lo que ha sido; nada y ganas, como todo al fin y al cabo, pero agradeces al karma por ponerte pinceladas de gente tan sumamente enorme, visto así los demás no parecen tener importancia sobre tú vida. Lee(r) entre líneas. 

Sé que ja estàs a prop. Cada cop quan ell sona.

0 º:

Publica un comentari